Y no, no lo digo en el sentido positivo de la frase.

• En eso que llaman “El nuevo cine mexicano” (y tal vez en todo el cine mexicano, pero la verdad es que no conozco mucho de películas mexicanas de antes de los 90’s sin contar las de Pedro Infante) no se ha hecho ni una sola película que no incluya sexo, drogas, pistolas o, más recientemente, a Dios. En esta película hay tres de estos elementos. Bueno, si consideramos que el alcohol también es una droga… entonces te llevas los cuatro en un solo paquete.
• El cine mexicano es malísimo en efectos especiales.
• Una de las razones (entre tantas) por las que odio el doblaje latino es porque las que doblan a los personajes femeninos no saben gritar de miedo. Realmente no saben hacerlo. Claramente la niña protagonista de esta película no hace doblaje.
• El cine mexicano no es malo por falta de ideas. Ideas hay y muy buenas, lo que siempre falla es la realización.
•¿Por qué siempre las películas mexicanas se ven como telenovelas (y no hablo de la historia sino del formato de video)? Sospecho que es por el tipo de cámaras que se utilizan.
• El cine mexicano es malísimo en efectos especiales.
•Como punto positivo, he de confesar que el póster de la película me gustó. Sí, de hecho es bastante bueno. Pero que el póster sea de las mejores cosas de toda la película, no creo que sea muy bueno.
• El cine mexicano es malísimo en efectos especiales.
Y ahora sí, veamos primero de qué se trata esta película.
